París es un destino perfecto para disfrutar de arte, gastronomía, barrios con encanto y monumentos emblemáticos como la Torre Eiffel. Tanto si buscas una escapada romántica como unos días para descubrir museos, pasear junto al Sena y vivir su ambiente único, encontrarás opciones de viajes a París adaptadas a tu ritmo y a lo que te apetezca en cada momento.
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París está muy bien conectada con España y es un destino perfecto tanto para una escapada corta como para unas vacaciones de varios días.
El avión suele ser la opción más rápida, con vuelos directos desde ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla o Málaga.
El tren puede ser una alternativa cómoda si sales desde Barcelona o haces una ruta por varias ciudades francesas.
Si viajas en coche, conviene tener en cuenta los peajes y el tráfico al llegar a la ciudad.
París se puede disfrutar en cualquier época del año, pero cada temporada tiene su encanto.
Primavera y otoño: temperaturas agradables, buena luz y un ambiente ideal para pasear.
Verano: días largos, terrazas y mucho ambiente, aunque suele haber más visitantes.
Invierno: una ciudad más tranquila, perfecta para museos, cafés y escapadas románticas.
Moverse por París es fácil gracias a su red de transporte público.
El metro es la forma más práctica y rápida de desplazarse.
También hay autobuses, tranvía y trenes de cercanías para zonas más alejadas.
Muchas de las zonas más bonitas se recorren muy bien a pie, especialmente por barrios como Le Marais, Saint-Germain o Montmartre.
Si vas a usar mucho transporte, suele compensar comprar bonos o tarjetas de varios viajes.
El tiempo en París puede cambiar bastante a lo largo del día, así que conviene viajar con algo de previsión.
Lleva siempre una chaqueta ligera o capas, incluso en primavera o verano.
Un paraguas pequeño o impermeable puede venir muy bien en cualquier época.
Para caminar, lo mejor es calzado cómodo: la ciudad invita a pasear mucho.
La moneda es el euro, así que para viajeros de España todo resulta muy cómodo.
Las tarjetas se aceptan casi en todas partes, aunque viene bien llevar algo de efectivo para pequeñas compras.
El desayuno suele ser ligero y la comida puede servirse algo antes que en España.
La cena también suele empezar antes, por lo que conviene revisar horarios de restaurantes si no quieres encontrarlos ya completos.
Si ya conoces los clásicos o quieres descubrir una cara más local, hay rincones muy recomendables:
Puces de Saint-Ouen: uno de los mercadillos más famosos de Europa, ideal para curiosear entre antigüedades y objetos únicos.
Bois de Vincennes: perfecto para desconectar del ritmo urbano, con lagos, jardines y amplios espacios verdes.
Belleville: una buena opción para disfrutar de vistas distintas de la ciudad y un ambiente más auténtico.
París es un destino muy versátil y funciona muy bien para distintos perfiles.
Parejas: por su ambiente elegante, sus paseos junto al Sena y su oferta cultural.
Amigos: por la mezcla de barrios con personalidad, gastronomía, compras y vida urbana.
Familias: por sus parques, museos y planes sencillos para combinar cultura y ocio.
Viajeros que buscan relax: también es una buena opción si alternas visitas con cafés tranquilos, jardines y paseos sin prisas.
Viajar a París siempre es buena idea. La presión de conocer por primera vez el abecé de una ciudad estandarte de las artes y las ciencias se va diluyendo a medida que se suceden los días, los planes o los viajes a la capital de Francia. Su «je ne sais quoi» nos atrapa, olvidando por un momento las listas de imperdibles. A todos nos ha pasado. Por eso, hoy queremos recordarte lo que, torre Eiffel incluida, no puedes perderte cuando viajes a París. Porque una vez allí, el arte de vivir manda. Acompáñanos en este paseo por la ciudad del Sena, la de los museos, las terrazas «charmantes» y los barrios llenos de arte.
Después de tomarnos el primer café rápido de la mañana a la parisina en un «tabac du coin» –el bar-estanco de la esquina–, nos proponemos comenzar el día a lo grande. Ver salir el sol en la ciudad que lleva grabada la luz en su ADN no es algo que suceda todos los días. Tenemos suerte y Trocadero nos regala un bonito amanecer sobre la torre Eiffel. Sea tu primera vez o no, subir a lo más alto del monumento más visitado de París se nos antoja una brillante idea (acuérdate, eso sí, de reservar antes tus entradas online). Desde su cima nos haremos una idea de la grandiosidad que nos espera a lo largo del día. La siguiente parada la hacemos en Palacio Nacional de los Inválidos, un complejo arquitectónico de estilo barroco famoso porque en su interior está enterrado Napoleón Bonaparte. Desde ahí, el puente de Alejandro III nos lleva hasta la arteria principal de París: los Campos Elíseos, delimitada por el ineludible Arco del Triunfo y los históricos Jardines de las Tullerías. Con el Sena como referente indispensable, llevamos nuestros pasos hasta museos imperdibles como el de l'Orangerie, el magnánime Louvre, el museo d'Orsay o el Pompidou.
Nuestra visita al Centro Nacional de Arte y Cultura Georges Pompidou nos trae directamente a uno de los barrios más auténticos de la ciudad del amor. Se llama Le Marais y sus calles rezuman un aire bohemio y chic en forma de galerías de arte, boutiques de moda, tiendas «vintage», pastelerías «cuquis» y cafeterías que encarnan la esencia del París multicultural y vanguardista que conocemos. No te pierdas la Place des Voges –la más antigua de París– y un buen ejemplo de ello. Dejando a un lado otra de las plazas con más historia a sus espaldas –la Bastilla–, nos dirigimos de nuevo al Sena, esta vez para cruzar y conocer uno de los edificios religiosos más importantes de París, la catedral de Notre Dame, una de las catedrales góticas más antiguas del mundo. Situada en la isla donde dicen nació la urbe que hoy conocemos, este malogrado templo comparte protagonismo con la Sainte Chapelle, para muchos la iglesia gótica más bonita de París. Desde ahí, es un paseo hasta el barrio Latino y uno de sus principales reclamos: el Panteón, de estilo neoclásico e inspirado en el Panteón Agrippa de Roma. Allí encontramos las tumbas de personajes ilustres como Voltaire, Rousseau, Marie Curie, Monnet, Victor Hugo o Alejandro Dumas. Se nos agota el día, y no se nos ocurre mejor forma de terminarlo que en Montmartre, el barrio de los pintores, despidiéndonos del sol desde la escalinata del Sagrado Corazón.
Los lugares más interesantes que podrás visitar en París son: Museo del Louvre, Catedral de Notre Dame, Panteón.
Aún que el tiempo de vuelo pueda cambiar mucho dependiendo de la ciudad de salida, el tiempo de vuelo estimado es de 2h 4m.
París es el destino ideal para Ciudad.
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