Espacios protegidos, parques naturales y nacionales, volcanes, reservas de la biosfera… Estas son las ubicaciones de las que gozan algunos de los paradores de interior, ideales para perderse en la naturaleza y alojarse en hoteles con encanto.
Colgados sobre el mar, en primera línea de playa, con espectaculares vistas del océano, sobre escarpados acantilados… todo esto puedes encontrar y disfrutar durmiendo en un parador costero, sea en la Costa Brava o en la Costa da Morte.