Oxford Street es un enclave fantástico para recorrer con niños en Londres, especialmente por la espectacularidad de sus escaparates y tiendas temáticas. Grandes almacenes como Selfridges cautivan a los más pequeños, mientras que la cercanía de establecimientos icónicos como Hamleys, en la adyacente Regent Street, asegura una jornada inolvidable. Además, durante la época navideña, el alumbrado transforma la vía en un escenario mágico. Su excelente conexión con Hyde Park permite alternar el bullicio comercial con momentos de juego al aire libre en pleno corazón londinense.