Entre pueblos con casas de entramado de madera, viñedos ondulados, mercadillos con encanto y una gastronomía que conquista desde el primer bocado, Alsacia es un destino perfecto para descubrir con calma. Nuestros viajes a Alsacia te permiten disfrutar de una región única de Francia, con ciudades tan especiales como Estrasburgo y Colmar, paisajes cuidados y una atmósfera acogedora en cualquier época del año.
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Para organizar unos viajes a Alsacia, lo más práctico suele ser volar a Estrasburgo o a aeropuertos cercanos como Basilea-Mulhouse, y desde allí continuar en tren o coche.
Si prefieres moverte con libertad entre pueblos y viñedos, alquilar coche es una opción muy cómoda. También puedes recorrer bastante bien la zona en tren, sobre todo entre ciudades como Estrasburgo, Colmar o Mulhouse.
Alsacia se disfruta casi todo el año, pero hay momentos especialmente recomendables:
Primavera: temperaturas agradables, pueblos floridos y menos afluencia.
Otoño: ideal para ver viñedos, paisajes con color y ambiente gastronómico.
Invierno: perfecto si quieres conocer sus famosos mercados de Navidad.
Verano: buena época para recorrer la región a ritmo tranquilo, aunque puede haber más visitantes.
Alsacia combina muy bien escapadas urbanas con visitas a pueblos pequeños.
En coche: la mejor alternativa para explorar la Ruta del Vino y localidades con encanto.
En tren: cómodo para trayectos entre las principales ciudades.
A pie o en bici: una buena idea en cascos históricos y zonas rurales tranquilas.
El clima cambia bastante según la estación.
En invierno, lleva abrigo, bufanda y calzado cómodo para el frío.
En primavera y otoño, conviene vestir por capas.
En verano, ropa ligera, pero con alguna chaqueta fina para la noche.
La moneda es el euro, así que no tendrás que cambiar dinero si viajas desde España.
El ritmo suele ser tranquilo, especialmente en pueblos pequeños. Ten en cuenta que muchos restaurantes y comercios pueden cerrar a mediodía o terminar el servicio antes que en España, así que conviene revisar horarios con antelación.
Alsacia encaja muy bien con distintos tipos de viaje:
Parejas: por su ambiente romántico y sus pueblos de cuento.
Familias: por las distancias cortas y las visitas fáciles de combinar.
Amigos: si buscas gastronomía, vino y escapadas con encanto.
Viajeros que quieren desconectar: por su ritmo pausado, paisajes y alojamientos con mucho carácter.
Si quieres ver varios pueblos en pocos días, lo mejor es elegir una base cómoda, como Colmar o Estrasburgo, y hacer excursiones desde allí. Así aprovecharás mejor el tiempo y disfrutarás de unos viajes a Alsacia sin prisas.
Alsacia, esa encantadora región del noreste de Francia, es una joya que combina paisajes bucólicos, pueblos de cuento de hadas y una rica tradición cultural. Conocida por su deliciosa gastronomía y sus vinos de renombre, Alsacia ofrece un sinfín de actividades para todos los gustos. Aquí se exploran algunas de las mejores cosas que hacer en Alsacia, desde rutas del vino hasta festivales tradicionales.
La famosa Ruta del Vino de Alsacia es un recorrido idílico que atraviesa viñedos y pintorescos pueblos. Este trayecto, que se extiende por más de 170 km, es un deleite para los amantes del vino y la naturaleza. A lo largo del camino, se pueden descubrir encantadoras bodegas donde catar algunos de los mejores vinos de la región, como el Riesling y el Gewürztraminer.
Las bodegas locales ofrecen catas que permiten sumergirse en la cultura vitivinícola de Alsacia. Es posible degustar una variedad de vinos mientras se aprende sobre los métodos tradicionales de producción. Cada bodega tiene su encanto y peculiaridades, brindando una experiencia única a cada visitante.
Colmar es el epítome del encanto alsaciano con sus casas de entramado de madera y canales que evocan un ambiente de cuento de hadas. Pasear por sus calles es como retroceder en el tiempo, y descubrir sus rincones es una experiencia memorable.
Eguisheim, considerado uno de los pueblos más bonitos de Francia, es famoso por su disposición circular y su ambiente acogedor. Sus coloridas casas y calles adoquinadas ofrecen una postal perfecta de la región.
Riquewihr, con su arquitectura medieval perfectamente conservada, es un testimonio viviente de la historia alsaciana. Este pueblo parece salido de un libro de historia, con sus murallas antiguas y torres que narran siglos de tradiciones.
El macizo de los Vosgos ofrece rutas de senderismo para todos los niveles, desde caminatas suaves hasta desafiantes ascensos. Estos senderos permiten disfrutar de impresionantes vistas panorámicas de la región, con exuberantes bosques y tranquilos lagos.
Explorar Alsacia en bicicleta es una opción ideal para los amantes de la naturaleza y el deporte. Hay numerosas rutas ciclistas que serpentean entre viñedos y pueblos, ofreciendo una manera activa de descubrir la belleza de la región.
Estrasburgo, la capital de Alsacia, alberga una variedad de museos que reflejan su rica herencia cultural. Desde el Museo de Arte Moderno hasta el Museo Alsaciano, hay opciones para todos los intereses.
Los festivales alsacianos son una oportunidad para sumergirse en las tradiciones locales. Eventos como la Fiesta del Vino en Colmar o el Mercado Navideño de Estrasburgo son celebraciones llenas de música, danza y, por supuesto, deliciosa comida.
La cocina alsaciana es una fusión de sabores franceses y alemanes, con platos emblemáticos como el choucroute y el tarte flambée. Probar estas delicias es esencial para cualquier visita a la región.
Participar en un tour gastronómico es una excelente manera de descubrir los sabores únicos de Alsacia. Estos recorridos incluyen paradas en mercados locales, panaderías y restaurantes, ofreciendo una experiencia culinaria completa.
El Castillo de Haut-Koenigsbourg, situado en una colina, ofrece vistas espectaculares del valle y es un ejemplo impresionante de la arquitectura medieval. Explorar sus salas y torres es como entrar en un cuento de caballeros y princesas.
Estrasburgo, con su casco antiguo declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, es un destino imprescindible. La catedral de Notre-Dame y el pintoresco barrio de la Petite France son solo algunas de las maravillas por descubrir.
Los mercados navideños de Alsacia son famosos por su ambiente festivo y su oferta de productos artesanales. Estos mercados, especialmente el de Estrasburgo, son ideales para encontrar regalos únicos y disfrutar de las tradiciones navideñas.
La artesanía alsaciana es un reflejo de la rica cultura regional, con productos que van desde cerámica hasta textiles. Comprar una pieza de artesanía local es llevarse un pedacito de Alsacia a casa, un recuerdo tangible de su encanto y tradición.
Alsacia, esa pintoresca región de Francia donde las casas parecen sacadas de un cuento de hadas, ofrece una experiencia gastronómica que deleita a cualquier amante de la buena mesa. Aquí, la influencia germana se fusiona con la tradición francesa para crear una variedad de platos y bebidas que merecen ser degustados. Descubrir la gastronomía alsaciana es un viaje en sí mismo, lleno de sabores auténticos y experiencias únicas.
Este plato es un clásico que combina chucrut cocido con una selección de carnes como salchichas, panceta y jamón. Las especias y el vino blanco alsaciano le dan un toque especial. Es una auténtica delicia para los amantes de los sabores robustos.
Conocida localmente como ""flammekueche"", es una especie de pizza fina cubierta con crema fresca, cebollas y panceta. Se hornea hasta que los bordes estén crujientes y dorados. Perfecta para compartir en una taberna local.
Este guiso de carne es una mezcla de ternera, cerdo y cordero marinados en vino blanco, con patatas y verduras. Se cocina lentamente en una cazuela de barro, lo que le confiere un sabor increíblemente rico y reconfortante.
Una variante alsaciana del famoso coq au vin, este plato utiliza el vino Riesling para cocinar el pollo, junto con champiñones y cebollas. El resultado es un guiso aromático, ideal para los días fríos.
Este bizcocho de levadura es el postre perfecto para acompañar el café. Con almendras y pasas, su textura esponjosa y su forma de corona lo hacen inconfundible.
Alsacia es famosa por sus vinos blancos, especialmente el Riesling, el Gewürztraminer y el Pinot Gris. Cada uno ofrece una experiencia de sabor única, desde notas florales hasta toques afrutados.
La región también es conocida por su cerveza artesanal, que presenta una gran variedad de estilos. Desde cervezas rubias hasta las más oscuras, cada una tiene su carácter distintivo.
Estos aguardientes se destilan a partir de frutas locales como la ciruela o la pera. Son el cierre perfecto para una comida alsaciana, ofreciendo un toque final de calidez.
Este queso de leche de vaca es conocido por su sabor fuerte y su textura cremosa. Se disfruta mejor con un buen pan y un vino blanco alsaciano.
Además del Munster, hay una variedad de quesos artesanales que reflejan la rica tradición quesera de la región. Cada uno aporta un sabor único, ideal para los más curiosos.
Explorar los mercados de Alsacia es una experiencia en sí misma. Con productos frescos y locales, es el lugar perfecto para descubrir los ingredientes que hacen única a la cocina alsaciana.
Un tour de vino por Alsacia es la mejor manera de conocer sus viñedos y degustar sus famosos vinos blancos. Con paisajes de ensueño y bodegas tradicionales, es una experiencia inolvidable.
Participar en una clase de cocina es una oportunidad para aprender a preparar platos típicos de Alsacia. Bajo la guía de chefs locales, se puede descubrir los secretos culinarios de la región.
Los bistrós alsacianos ofrecen un ambiente acogedor y una carta llena de especialidades locales. Son el lugar ideal para disfrutar de una comida relajada.
Para una experiencia más sofisticada, los restaurantes con estrella Michelin en Alsacia combinan la creatividad culinaria con los ingredientes locales, ofreciendo platos que son verdaderas obras de arte.
Las tabernas alsacianas son perfectas para quienes buscan un ambiente auténtico. Con platos generosos y bebidas locales, son el lugar ideal para sumergirse en la cultura gastronómica de Alsacia.
Si quieres pasar unas vacaciones únicas en Alsacia no te puedes perder estas maravillosas ciudades: Estrasburgo, Colmar, Basilea, Mulhouse, Sausheim, Saint-Louis, Sélestat, Obernai, Eguisheim, Horbourg-Wihr.
Los lugares más interesantes que podrás visitar en Alsacia son: Parlamento Europeo, Catedral de Estrasburgo, Tribunal Europeo de Derechos Humanos.
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