Costas hechas a tu medida

Playas de arena blanca, aguas cristalinas o de un intenso color turquesa, áreas perfectas para navegar, hacer surf o practicar esnórquel... Estas son solo algunas de las características que vuelven única a cada costa que te presentamos a continuación. Las costas más famosas del mundo merecen ser visitadas bien por sus calas tranquilas, por el paraje natural que las circunda, por su ambiente lujoso y exclusivo o por su exquisita gastronomía. De hecho, en eso es en lo que debes fijarte a la hora de elegir el destino de tus próximas vacaciones de sol y playa. ¿Te animas a hacer un recorrido por las playas más singulares del mundo?

Malta, la costa con las playas más deslumbrantes

La costa de Malta se caracteriza por albergar formaciones rocosas esculpidas a lo largo de millones de años. Estas se alzan sobre el mar creando, junto a las aguas transparentes y a la arena dorada, un paisaje de lo más original. En esta isla es posible encontrar pequeñas calas vírgenes y sin apenas turistas (como, por ejemplo, Peter's Pool o Ghajn Tuffieha) y playas repletas de restaurantes y pubs (Bahía Dorada o Bahía Paraíso) donde se concentra el grueso de la oferta de ocio de la isla.

La costa ideal para: Tomar el sol en calas tranquilas rodeado de un paisaje espectacular.

Costa Blanca, la costa con más parques naturales

La Costa Blanca se extiende por el litoral alicantino, desde Denia hasta Pilar de la Horadada y cuenta con un total de 244 kilómetros de playas, acantilados y calas de gran belleza natural. Al pensar en ella, a muchos se les viene a la cabeza Benidorm y Torrevieja, dos localidades con gran afluencia turística e imponentes construcciones. Sin embargo, es la única costa española que abarca cuatro parques naturales distintos con ecosistemas de gran valor medioambiental: el del Montgó, el de Peñón de Ifach, el de Lagunas de la Mata y Torrevieja y el de Marjal de Pego-Oliva.

La costa ideal para: Entrar en contacto con la naturaleza.

La Riviera Francesa, la zona costera más exclusiva de Francia

La Riviera Francesa es uno de los lugares más exclusivos del mundo. De hecho, posee el mayor nivel de renta per cápita de toda Europa. También conocida como la Costa Azul, abarca ciudades como Montecarlo, Niza, Saint-Tropez y Cannes, una de las grandes mecas del cine a nivel mundial. También alberga playas caracterizadas por la arena dorada y las aguas transparentes de un tono turquesa deslumbrante, generalmente ubicadas en pequeños pueblos costeros. La playa de la Pointe de l'Aiguille, en Théoule-sur-Mer, y la playa de La Salis, en Antibes, son las más famosas.

La costa ideal para: Vivir el ambiente más lujoso y exclusivo del mundo.

Costa del Sol, la costa más "retro"

La Costa del Sol abarca más de 150 km de litoral andaluz e incluye algunos de los municipios más turísticos de Málaga. Muchos de ellos alcanzaron su máximo esplendor en los años 60 y, desde entonces, conservan un encanto especial. Es el caso, por ejemplo, de Torremolinos, Marbella o Benalmádena. Hoy en día, se trata de lugares ideales para quienes quieren disfrutar de unas vacaciones de sol y playa con todo tipo de lujos y comodidades. La oferta hotelera de la zona es excepcional y muchas de sus playas cuentan con bandera azul. Y, además, es la cuna del "pescaíto frito" y de los chiringuitos.

La costa ideal para: Disfrutar de la cocina mediterránea.

El Algarve, la costa con más miradores

La Región de Algarve comprende la totalidad del litoral sur de Portugal, desde la frontera con España hasta el cabo de San Vicente. Este alberga un mirador desde el que admirar la inmensidad del océano Atlántico. Al asomarte a él, piensa que no hay nada más que agua hasta llegar a la costa de América. Entre ambos extremos de la región podrás disfrutar de las salvajes formaciones rocosas de Lagos, de la tranquilidad y la belleza de Portimão o del carácter pesquero y tradicional de Albufeira.

La costa ideal para: Contemplar el océano desde lo alto de un acantilado.

Riviera Turca, la costa con más tesoros arqueológicos

En la Riviera Turca o Costa Turquesa unen las aguas de los mares Mediterráneo y Egeo, lo que otorga una singular coloración azulada especialmente intensa. Se extiende desde Esmirna a Mersin en un cinturón de costa que supera los 1000 kilómetros de extensión. Especialmente populares son aquí los "cruceros azules". Se trata de embarcaciones de tamaño medio cuyos viajes duran entre 7 y 10 días y que permiten conocer no solo sus mejores playas y calas, sino también sus abundantes necrópolis y yacimientos arqueológicos únicos en el mundo.

La costa ideal para: Nadar en aguas turquesas rodeado de historia.

Costa Esmeralda, capital mundial del esnórquel

En el sur de Italia se localiza la maravillosa isla de Cerdeña. Un lugar que, a lo largo de los años, se ha hecho especialmente famoso por la calidad de las aguas de su parte norte para practicar el buceo. Esa región recibe el nombre de Costa Esmeralda gracias al singular color de sus aguas. Sin duda, Porto Cervo es el enclave preferido de los amantes del esnórquel, es decir, del buceo sin bombona de aire. Pero, si prefieres algo más tranquilo e igualmente bello, las playas de Baia Sardinia, Arzachena y Poltu Quatu son excelentes alternativas.

La costa ideal para: Bucear y explorar fondos marinos de excepción.

Costa Dálmata, pura historia

Dubrovnik, la ciudad costera más importante de Croacia, es conocida como la Perla del Adriático. Gracias a las cristalinas aguas que la rodean, las murallas medievales de la ciudad resplandecen con un tono brillante que deslumbra al visitante. La playa de Banje, con vistas tanto a las murallas como a la isla de Lokrum, es la más famosa y bonita de todas, aunque las playas de Bellevue, Lapad y Sveti Jakov no tienen mucho que envidiarle. Además, este destino también es célebre por su herencia centenaria, por ser un verdadero museo al aire libre y por haber sido el escenario de famosas series y películas.

La costa ideal para: Vacaciones culturales y de playa. 

Mallorca, la isla con un poco de todo

En efecto: en Mallorca, la isla más grande de las Baleares, lo encontrarás todo: gastronomía, compras y monumentos cargados de historia en la capital, Palma de Mallorca; pueblos encantadores como Valldemossa (hay que conocer su cartuja); naturaleza junto al mar en Sóller y la sierra de Tramontana; o calas recónditas en los alrededores de Alcúdia. En total, hay más de 300 calas en Mallorca, muchas de ellas vírgenes o semi vírgenes, y todas de arena blanca y agua cristalinas.

La costa ideal para: Combinar sol, historia y arte en un único viaje.

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