Alaska es un destino único para quienes buscan naturaleza en estado puro, paisajes inmensos y aventuras inolvidables en Estados Unidos. Con nuestros viajes a Alaska, podrás descubrir glaciares impresionantes, contemplar la aurora boreal, avistar fauna salvaje y recorrer parques naturales que dejan sin palabras, todo con la tranquilidad de organizar tu escapada de forma sencilla y al mejor precio.
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Para organizar unos viajes a Alaska desde España, lo más habitual es volar con una o dos escalas, normalmente vía grandes ciudades de Estados Unidos. Anchorage suele ser la principal puerta de entrada, aunque Fairbanks también puede ser una buena opción según la ruta.
Si quieres recorrer varias zonas, conviene comparar llegada por una ciudad y salida por otra para aprovechar mejor el tiempo.
La mejor época depende mucho del tipo de viaje que te apetezca:
De junio a agosto: temperaturas más suaves, muchas horas de luz y mejor acceso a parques, rutas y excursiones.
Mayo y septiembre: menos afluencia y paisajes muy bonitos, aunque con tiempo más variable.
De octubre a marzo: ideal si buscas ambiente invernal, nieve y auroras boreales.
El tiempo en Alaska cambia con rapidez, incluso en verano. Lo más práctico es vestirse por capas.
No suele sobrar en la maleta:
chaqueta impermeable o cortavientos
ropa de abrigo ligera
calzado cómodo y resistente
gafas de sol
ropa térmica si viajas fuera del verano
En verano los días pueden ser muy largos, especialmente en algunas zonas, así que un antifaz puede venir bien para dormir.
Alaska es enorme y las distancias son largas. No siempre basta con el coche, así que es importante planificar bien los desplazamientos.
Las opciones más habituales son:
coche de alquiler, perfecto para rutas por carretera en zonas accesibles
vuelos internos, muy útiles para ahorrar tiempo
tren y ferri, una forma escénica y cómoda de descubrir algunos paisajes
Si tu idea es combinar naturaleza, pueblos y parques, conviene cerrar el transporte con antelación, sobre todo en temporada alta.
La moneda local es el dólar estadounidense. Lo normal es pagar con tarjeta en casi todas partes, aunque llevar algo de efectivo puede ser útil en zonas más remotas.
El ritmo del viaje en Alaska suele ser tranquilo y muy marcado por la naturaleza, las distancias y el clima. Aquí merece la pena viajar sin prisas y no intentar abarcar demasiado en pocos días.
Alaska encaja muy bien con distintos tipos de viajeros:
parejas que buscan paisajes espectaculares y desconexión
familias con ganas de naturaleza y actividades al aire libre
amigos que prefieren un viaje activo y diferente
viajeros que quieren relajarse rodeados de grandes espacios y aire puro
Es un destino especialmente recomendable si te gustan los escenarios salvajes, las rutas panorámicas y los viajes con un punto de aventura.
En Alaska, las excursiones, alojamientos y traslados pueden llenarse rápido en verano. Si viajas en temporada alta, reservar con antelación suele marcar la diferencia para encontrar mejores horarios y opciones.
Alaska, ese rincón del mundo donde la naturaleza se muestra en todo su esplendor y las aventuras parecen no tener fin. Desde la majestuosidad de sus glaciares hasta la cultura vibrante de sus pueblos nativos, este destino ofrece una lista interminable de actividades para llenar el alma de cualquier viajero. Aquí se exploran algunas de las experiencias más emocionantes que se pueden disfrutar en este vasto territorio.
Contemplar la aurora boreal en Alaska es una experiencia mágica que deja sin aliento. Durante los meses de invierno, el cielo nocturno se ilumina con danzantes luces verdes, azules y púrpuras. Los mejores lugares para observar este fenómeno suelen estar alejados de las luces de la ciudad, como Fairbanks o el Parque Nacional Denali.
Caminar sobre un glaciar es una de esas experiencias que solo Alaska puede ofrecer. Los aventureros pueden adentrarse en el Glaciar Matanuska, el más accesible del estado, donde la oportunidad de explorar cuevas de hielo y formaciones glaciares es simplemente fascinante.
Alaska es el hogar de una impresionante variedad de fauna salvaje. Desde osos pardos pescando salmón en los ríos hasta águilas calvas sobrevolando el paisaje, las oportunidades de avistamiento de animales son abundantes. El Parque Nacional de Kenai Fjords es un lugar ideal para disfrutar de esta experiencia.
Con más de 50 millones de hectáreas de parques nacionales, Alaska es un paraíso para los amantes del senderismo. El Parque Nacional Denali ofrece rutas para todos los niveles, desde caminatas suaves hasta desafiantes ascensos, siempre con la recompensa de paisajes impresionantes.
La pesca es una actividad emblemática en Alaska. Los ríos y lagos están llenos de salmón, trucha y otros peces, ofreciendo una experiencia gratificante tanto para pescadores experimentados como para principiantes. Sitios como el Río Kenai son conocidos por su abundante pesca de salmón.
Deslizarse por el paisaje nevado en un trineo tirado por perros es una aventura única que permite conectar con la naturaleza de una manera especial. Esta actividad es particularmente popular en lugares como Anchorage y Fairbanks.
Alaska cuenta con algunas de las pistas de esquí más espectaculares del mundo. Alyeska Resort, cerca de Anchorage, ofrece una experiencia de esquí inigualable, con impresionantes vistas al océano y montañas.
Explorar los vastos paisajes nevados en una moto de nieve es pura adrenalina. Las rutas alrededor de Talkeetna y Denali son particularmente populares entre quienes buscan una aventura invernal a toda velocidad.
Para aquellos que no temen al frío, la pesca en hielo es una actividad que combina paciencia y emoción. Los lagos congelados de Alaska ofrecen la oportunidad de pescar bajo el hielo, una experiencia realmente única.
Explorar la rica herencia cultural de Alaska es esencial para comprender este lugar tan especial. Los pueblos nativos como los inuit y los aleutianos ofrecen una visión fascinante de sus tradiciones y modo de vida.
Los museos de Alaska, como el Museo del Norte en Fairbanks, son una ventana al pasado y presente del estado, con colecciones que abarcan desde arte nativo hasta historia natural.
Participar en un festival local es una forma divertida de sumergirse en la cultura de Alaska. Eventos como el Fur Rendezvous en Anchorage celebran la tradición y el espíritu comunitario con desfiles, competiciones y mercados artesanales.
Las aguas de Alaska son el escenario perfecto para un crucero por los fiordos. Estos tours ofrecen la oportunidad de ver glaciares de cerca y disfrutar de la impresionante costa del estado.
Las aguas de Alaska son ricas en vida marina, y el avistamiento de ballenas es una experiencia inolvidable. Durante los meses de verano, es común ver ballenas jorobadas y orcas en la Bahía de Resurrection.
Remar en kayak por las tranquilas aguas de los fiordos es una forma íntima de explorar Alaska. Además de disfrutar del paisaje, estos tours permiten acercarse a la fauna marina, como nutrias y leones marinos.
Alaska es, sin duda, un destino que captura la imaginación de cualquier viajero. Con su mezcla de naturaleza salvaje, aventura y cultura, ofrece experiencias únicas que dejan una huella imborrable.
Explorar la comida y bebida en Alaska es como emprender un viaje culinario a través de paisajes salvajes y sabores únicos. Este estado, conocido por su naturaleza indómita, ofrece una gastronomía rica en ingredientes frescos y auténticos que deleitarán a cualquier visitante. Desde platos típicos hasta bebidas locales, Alaska es un destino que promete sorprender y satisfacer a los paladares más curiosos.
Alaska es famosa por sus productos del mar, y no es para menos. El salmón salvaje de Alaska es un manjar que no puede faltar en la lista de todo viajero gastronómico. Su sabor único y su textura jugosa lo convierten en una experiencia imprescindible. Además, el cangrejo real de Alaska es otro tesoro del océano que destaca por su carne dulce y tierna.
Para los amantes del pescado, el halibut fresco es una opción que no decepciona. Este pescado blanco, con su sabor suave y delicado, es protagonista en muchos menús de restaurantes en Anchorage. Y para los más aventureros, las carnes de caribú y alce ofrecen un giro salvaje y auténtico a la experiencia culinaria, permitiendo saborear la verdadera esencia del interior de Alaska.
La escena de bebidas en Alaska es tan vibrante como sus paisajes. La cerveza artesanal de Alaska ha ganado popularidad por su diversidad de estilos y sabores. Las cervecerías locales experimentan con ingredientes autóctonos, creando cervezas únicas que capturan el espíritu del lugar.
Aunque no es tan conocida, Alaska también cuenta con vinos locales que sorprenden por su calidad. Los viñedos aprovechan al máximo el corto verano para producir vinos frescos y afrutados. Y para quienes buscan algo más exótico, los cócteles inspirados en el Ártico ofrecen mezclas inusuales que combinan licores locales con ingredientes como el abeto y la mora ártica.
En Alaska, los restaurantes de mariscos son una parada obligatoria. En Anchorage, por ejemplo, hay opciones que ofrecen delicias del mar recién capturadas, preparadas con un toque local que realza sus sabores naturales. Para quienes deseen sumergirse en la comida tradicional, hay establecimientos que sirven platos que han pasado de generación en generación, preservando los sabores auténticos de Alaska.
Por supuesto, también existen opciones de comida rápida y casual que ofrecen un respiro más relajado pero igualmente delicioso. Desde hamburguesas de salmón hasta tacos de pescado, estas alternativas permiten disfrutar de la gastronomía local de manera más informal.
Los festivales de comida y bebida en Alaska son una excelente oportunidad para conocer la cultura culinaria del estado. Estos eventos reúnen a chefs, productores y amantes de la gastronomía en un ambiente festivo lleno de degustaciones y demostraciones culinarias.
Además, los concursos culinarios proporcionan un espectáculo emocionante donde los participantes muestran sus habilidades para crear platos innovadores utilizando ingredientes locales. Para quienes buscan una experiencia más íntima, las experiencias de degustación ofrecen la posibilidad de probar una variedad de productos en un solo lugar, guiados por expertos que comparten su pasión por la comida.
Alaska es rica en mercados de agricultores donde se pueden encontrar productos frescos y locales que reflejan la riqueza del entorno natural. Desde frutas y verduras cultivadas localmente hasta pescados recién capturados, estos mercados son un paraíso para los amantes de la buena comida.
Los productos gourmet de Alaska incluyen una variedad de delicias, como las mermeladas de bayas silvestres y las sales de mar ahumadas. Estos productos no solo son perfectos para disfrutar durante el viaje, sino que también son excelentes souvenirs culinarios para llevarse un pedacito de Alaska a casa.
Explorar la comida y bebida en Alaska es una aventura en sí misma, una que promete no solo saciar el apetito, sino también enriquecer la experiencia de viaje con sabores auténticos e inolvidables.
Si quieres pasar unas vacaciones únicas en Alaska no te puedes perder estas maravillosas ciudades: Anchorage.
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