Nueva York desde las alturas: Esta ciudad merece la pena por los cuatro costados, pero además de patear sus calles y sus distintos barrios, uno de los mejores planes para conocerla es hacerlo desde las alturas. Y es que, si hay algo icónico en Nueva York, son sus rascacielos, así que nada mejor que aprovecharlos para obtener una visión única y completa de la ciudad. Tus opciones pasan por el Empire State Building, el One World Trade Center, el Top of the Rock y el Edge, cada uno con sus atractivos y todos con unas vistas que te dejarán con la boca abierta. Y, una vez que hayas oteado cada rincón desde las alturas, acércate para disfrutarlos a pie de calle y sumérgete en la vibrante vida de la Gran Manzana.
El Estados Unidos más histórico: Esta ruta te hará viajar al pasado y descubrir esos lugares cruciales para el desarrollo de este país, como Washington, Boston o Philadelphia. Además de los propios encantos de estas ciudades y de sus centros históricos, acércate a lugares más que simbólicos para los americanos, como la Casa Blanca, el Monumento a Lincoln, la Ruta de la libertad, la Campana de la libertad o el Independence Hall. Y, ya que pasas por Philadelphia, no te olvides de probar sus famosos philly cheesesteak, elaborados al modo más tradicional.
Los parques nacionales: En los parques nacionales del oeste de Estados Unidos, la naturaleza se despliega en todo su esplendor. Aquí, cada rincón es una obra de arte de la madre naturaleza y cada visita es una experiencia única. El Gran Cañón es un prodigio geológico de dimensiones épicas que puedes explorar a pie o desde los miradores, y que enamora cuando la luz del amanecer y del atardecer tiñe de tonos anaranjados las paredes del cañón, creando un paisaje de ensueño. En Yellowstone, la principal atracción son los géiseres en erupción, además de sus rincones de vida silvestre, con osos, lobos y alces deambulando libremente por sus parajes. Y no hay que olvidarse del valle de Yosemite, un paraíso para los amantes del senderismo y la naturaleza gracias a sus imponentes acantilados y sus majestuosas cascadas.
Los encantos de California: El estado más soleado de la costa del pacífico es conocido por la calidad de sus playas, desde las divertidas Venice Beach o Santa Mónica en Los Ángeles, hasta las favoritas de los surferos en Malibú. Pero también es una región que maravilla por sus atractivos urbanos, como la cultural San Francisco, donde no puedes dejar pasar el Golden Gate o el barrio de Chinatown, o la misma Los Ángeles, con el glamour que rodea todo lo relacionado con Hollywood, Sunset Blvd y Beverly Hills. Además, este estado es un paraíso culinario, enriquecido por la diversidad cultural que allí habita y que podrás probar desde la misma San Francisco hasta la muy sureña San Diego, con muchas influencias de distintas gastronomías internacionales.