Dublín, la animada capital de Irlanda, enamora por su ambiente acogedor, sus pubs con música en directo, su gran tradición literaria y rincones llenos de historia como el castillo o Trinity College. Si estás pensando en viajes a Dublín, aquí encontrarás una ciudad cercana y vibrante, perfecta para pasear junto al río Liffey, descubrir barrios con personalidad y disfrutar de una escapada con mucho encanto.
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Para organizar unos viajes a Dublín, lo más cómodo suele ser el avión. Hay vuelos directos desde varias ciudades españolas, especialmente desde Madrid, Barcelona, Málaga, Alicante, Valencia o Palma, según la temporada.
Desde el aeropuerto de Dublín hasta el centro, el trayecto es rápido y sencillo:
autobús exprés
autobuses urbanos
taxi o coche de alquiler si quieres moverte por los alrededores
Dublín se puede disfrutar durante todo el año, pero cada estación tiene su encanto:
Primavera y verano: días más largos, ambiente animado y temperaturas agradables
Otoño: menos afluencia y una ciudad muy acogedora
Invierno: ideal si buscas escapadas urbanas con pubs, cultura y ambiente local
El tiempo es cambiante, así que conviene llevar siempre una chaqueta ligera e impermeable, incluso cuando hace buen tiempo.
El clima en Dublín suele ser templado, sin extremos, pero con lluvia frecuente y cielos variables.
No suele hacer un calor intenso ni un frío excesivo, por lo que lo mejor es vestir por capas:
jersey o sudadera
chaqueta impermeable
calzado cómodo y resistente al agua
paraguas pequeño o chubasquero
El centro de Dublín se recorre muy bien a pie, sobre todo si te alojas en zonas céntricas. Para distancias más largas, puedes usar:
autobús
tranvía Luas
tren de cercanías DART para visitar la costa cercana
Si tu idea es quedarte en la ciudad, no suele hacer falta alquilar coche.
En Dublín se utiliza el euro, así que no tendrás que cambiar moneda al viajar desde España.
Es un destino donde conviene contar con un presupuesto medio-alto, especialmente en alojamiento y restauración en zonas céntricas. En la mayoría de sitios se puede pagar con tarjeta sin problema.
Dublín tiene un ambiente muy agradable y fácil de disfrutar. Durante el día combina cultura, paseos y cafés; por la tarde y la noche, la ciudad gana vida en sus pubs, restaurantes y zonas con música en directo.
Ten en cuenta que:
se suele comer y cenar antes que en España
muchos locales empiezan a animarse pronto
reservar alojamiento con antelación es buena idea en fines de semana y festivos
Dublín encaja muy bien en distintos tipos de escapada:
Parejas: por su ambiente acogedor y sus paseos junto al río
Amigos: por la vida social, la música y los pubs
Familias: por su tamaño manejable y sus parques y museos
Viajeros que buscan una escapada urbana tranquila: por su mezcla de cultura, historia y ritmo relajado
Es un destino perfecto para una escapada de pocos días, fácil de recorrer y con mucho ambiente sin necesidad de grandes desplazamientos.
Al más puro estilo «dubliner», comenzamos nuestro recorrido donde quedan los lugareños: en el Spire. Oficialmente conocido como el Monumento de la Luz, resulta ser, con sus 120 metros de altura, la escultura más alta del mundo (o al menos una de ellas). Desde aquí, ponemos rumbo al río plomizo que divide Dublín –el Liffey– pasando por la histórica oficina de correos de la ciudad, símbolo del levantamiento contra la ocupación inglesa en la primavera de 1916, y dejando atrás Henry Street. Hablamos de una de las calles comerciales más importantes de la capital junto con Grafton Street, la de las grandes marcas y la Molley Malone de The Dubliners. Dispuestos a conocer el barrio más animado de Dublín, cruzamos el río por el primer puente de la ciudad, el Ha’Penny, un estrecho pasadizo de hierro que copa muchas de las estampas dublinesas al atardecer. Inmersos ya en Temple Bar, nos perdemos por sus coquetas calles, repletas de tiendas de discos antiguos, pubs y mercadillos, resistiendo la tentación (aún) de probar la famosa «ale» en uno de los pubs que hay en cada esquina. Lo haremos después de visitar el Trinity College, un lugar imperdible cuando viajes a Dublín. No obstante, sus paredes encierran la universidad más antigua de Irlanda, y los estantes de su biblioteca, algunos de los manuscritos más relevantes de la cultura celta.
La espiritualidad nos llama, y decidimos visitar la catedral más antigua de Dublín: la Christ Church, una mezcla de románico y gótico que esconde en su interior maravillosas criptas. Muy cerca de allí está la catedral de San Patricio, el patrón de Irlanda, levantada sobre una primitiva y humilde iglesia de madera. Especialmente llamativo es su recargado interior, de estilo gótico. También de visita obligada cuando viajes a Dublín es su castillo, un complejo del siglo XII que ha servido de residencia real, fortaleza militar y sede del tribunal de justicia irlandés. Merece la pena hacer la visita guiada que te lleva por sus estancias más bellas. Desde aquí es solo un paseo hasta nuestra última parada, la fábrica de Guinness, ahora convertida en museo. Después de conocer el proceso de fabricación y la historia de la empresa que fundara Arthur Guinness, finiquitamos nuestro viaje con una pinta con vistas, las que ofrece el bar del museo, el Gravity Bar, situado en la parte más alta del edificio.
Los lugares más interesantes que podrás visitar en Dublín son: Estadio Aviva, Catedral de San Patricio, The Spire.
Aún que el tiempo de vuelo pueda cambiar mucho dependiendo de la ciudad de salida, el tiempo de vuelo estimado es de 2h 53m.
Dublín es el destino ideal para Ciudad.
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