Los imprescindibles que ver en Asturias
Oviedo. La capital del Principado, de aire distinguido con un punto desenfadado, acumula joyas prerrománicas de visita obligada, una vasta oferta gastronómica, infinitos planes culturales, extensos parques y un valioso legado arquitectónico.
Gijón. Asomada al enorme arenal de la playa de San Lorenzo, la segunda ciudad más importante de Asturias, su «niña bonita», alberga en su monumental universidad, –La Laboral–, uno de los centros culturales y artísticos de la comunidad.
Avilés. Desde su casco antiguo de origen medieval, a sus cuatro kilómetros de soportales, pasando por el Centro Niemeyer, Avilés es una urbe moderna, fluvial y marinera a partes iguales, que regala a quien la visita un legado histórico impagable.
Lagos de Covadonga y Cangas de Onís. Protagonizan dos de las imágenes más representativas de Asturias: el Parque Natural de los Picos de Europa, con su basílica, la cueva ermita y los lagos, y Cangas de Onís con su puente roma ¡no sobr el río Sella con la Cruz de la Victoria.
Bulnes. En lo más alto de los Picos de Europa, bajo la sombra del pico Naranjo de Bulnes se encuentra este pintoresco pueblo de tamaño diminuto y encanto indiscutible se compone de unas cuantas casas de piedra, una iglesia y el idílico río que lo atraviesa.