Sabores de la cocina tradicional en tus viajes a Pego
Si estás planeando unos viajes a Pego, no puedes pasar por alto la riqueza de su gastronomía local, marcada por el arroz como protagonista y las costumbres culinarias propias de la Marina Alta. Aquí descubrirás sabores que se cocinan con paciencia y mucho cariño, ideales para saborear durante tus vacaciones en un entorno donde las tradiciones consiguen mantenerse vivas y apetecibles.
Arroz con costra, un plato que se cocina con historia
Una de las especialidades más características de Pego es el arroz con costra, un guiso cuya preparación enamora a quienes lo prueban. Consiste en arroz cocinado con una mezcla de carnes —magro, costilla de cerdo, pollo y panceta— junto a botifarra y garbanzos. Se remata con huevo batido que, al hornearse, forma esa costra dorada y crujiente que da nombre al plato. Conviene llegar con hambre para disfrutar este manjar que refleja a la perfección la tradición y la esencia del territorio.
Cocas escaldadas, tradición en cada bocado
Los jueves son días especiales para degustar las cocas escaldadas, otro clásico de la zona ligado a la sesión del mercado ambulante. Se elaboran con masa de harina y agua caliente, que se cubre con ingredientes frescos y variados: gambas de río con tomate, espinacas con gambas o sencillamente tomate, atún y huevo duro. Esta combinación sencilla pero llena de sabor es un reflejo de la creatividad popular y del aprovechamiento de los productos locales.
Dulces de temporada: rotllos y bunyols
No puede faltar un capricho dulce para recorrer la gastronomía de Pego. Los rotllos y bunyols forman parte de esta tradición, influenciada por las estaciones del año. Estas masas fritas y aromatizadas se disfrutan en diferentes momentos, aportando un dulce final a una comida o una pausa ideal para reponer energías mientras exploras el casco antiguo o la naturaleza que rodea la localidad.
Vino natural, la cosecha artesanal de la Marina Alta
Para acompañar la comida, el vino natural elaborado en Pego es una opción que invita a apreciar un producto vivo y artesanal. Estos vinos, sin aditivos ni procesos industriales, se producen con variedades locales como el moscatel y el giró. Su producción respeta el paisaje y las tradiciones agrícolas, añadiendo otro nivel de autenticidad a la experiencia gastronómica durante tu estancia en esta parte de la Comunidad Valenciana.