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Viajes exóticos

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Destinos exóticos para tus vacaciones y viajes

Playas paradisíacas de arena blanca, aguas cristalinas y buen tiempo todo el año: así son algunos de los destinos que te proponemos para tus vacaciones. Los viajes exoticos baratos están a tu alcance, y no necesitarás gastar mucho para ir al otro lado del mundo. Si reservas tus billetes con antelación, la mayoría de estos destinos comparten como denominador común que tanto la hostelería como el turismo es asequible para cualquier bolsillo. 

Viajes exóticos: destinos para desconectar de verdad

Los viajes exóticos tienen algo especial: permiten cambiar completamente de paisaje, descubrir culturas diferentes y despertarse a miles de kilómetros de la rutina. Si sueñas con playas tropicales, aguas transparentes y naturaleza exuberante, destinos como Bali, Mauricio, Maldivas o Seychelles son cuatro grandes opciones. Eso sí, cada uno ofrece una experiencia bastante diferente.

Bali: playas, templos y arrozales

Bali es mucho más que un destino de playa. Esta isla de Indonesia permite combinar unos días junto al mar con templos, volcanes, pueblos y algunos de los paisajes de arrozales más conocidos del sudeste asiático. En Ubud y sus alrededores encontrarás una de las caras más verdes y culturales de la isla, mientras que las terrazas de Jatiluwih muestran el tradicional sistema de irrigación balinés subak.

También merece la pena acercarse a Tanah Lot, uno de los templos más emblemáticos de Bali, situado sobre una formación rocosa frente al océano, o dedicar una mañana a descubrir el entorno del monte Batur. Para quienes quieren pasar tiempo al aire libre, la estación seca, que suele ir de abril a octubre, es especialmente adecuada para recorrer la isla.

Bali es, en definitiva, uno de esos destinos exóticos que funcionan especialmente bien cuando quieres combinar playa, cultura, gastronomía y naturaleza en un mismo viaje.

Mauricio: playas tropicales y mucho más que un resort

En pleno océano Índico y al este de Madagascar, Mauricio combina playas de arena clara con montañas, cascadas, parques naturales y una interesante mezcla cultural. El inglés, el francés y el criollo mauriciano forman parte del día a día de la isla, una diversidad que también se nota en su gastronomía y sus tradiciones.

Entre sus playas más conocidas está Belle Mare, en la costa este, con varios kilómetros de arena y aguas transparentes, y Le Morne, situada a los pies de la montaña de Le Morne Brabant. En el noroeste, Mont Choisy es otra buena opción para nadar o practicar snorkel.

Si no eres de los que aguantan una semana entera tumbados en una hamaca, Mauricio tiene la ventaja de que puedes intercalar la playa con excursiones, senderismo, mercados o una visita a Port Louis. Es una opción especialmente completa dentro de los viajes exóticos de playa.

Maldivas: atolones, arrecifes y vida bajo el agua

Pocas imágenes representan mejor la idea de unas vacaciones exóticas que una pequeña isla rodeada por una laguna turquesa en Maldivas. El archipiélago está formado por 26 atolones naturales y 1.192 islas, creando un paisaje en el que el océano es el verdadero protagonista.

Bucear y practicar snorkel son dos de las grandes experiencias del destino. Sus arrecifes permiten observar peces tropicales, tortugas, rayas, tiburones de arrecife y, en determinadas zonas y temporadas, mantarrayas o tiburones ballena. También puedes alojarte en villas sobre el agua, hacer excursiones entre islas o descubrir comunidades locales más allá de los resorts.

Y para quien quiera conocer unas Maldivas algo diferentes, Addu se encuentra en el extremo sur del archipiélago. Además de sus fondos marinos, cuenta con humedales, manglares y rutas que permiten recorrer parte del atolón en bicicleta.

Seychelles: naturaleza entre Mahé, Praslin y La Digue

Seychelles es otra de las grandes joyas del océano Índico, pero su atractivo no termina en sus playas. Mahé, la isla principal, combina calas tropicales con una sorprendente vegetación de montaña y pequeñas rutas de senderismo.

El Parque Nacional Morne Seychellois ocupa buena parte del interior de Mahé y alberga el pico más alto del país, de 905 metros. Desde la isla también se pueden organizar excursiones en barco, practicar snorkel o continuar el viaje hacia Praslin y La Digue para descubrir otros paisajes del archipiélago.

Victoria, la pequeña capital de Seychelles, añade una dosis de cultura al viaje, con su mercado, su torre del reloj, la catedral de St Paul y otros edificios históricos. Es un destino especialmente recomendable si imaginas tus vacaciones exóticas rodeado de mar, pero también quieres explorar la naturaleza por tu cuenta.

Costa Rica: volcanes, selva y playas salvajes

Costa Rica es uno de esos viajes exóticos perfectos para quienes quieren combinar naturaleza, aventura y playa. Puedes recorrer bosques tropicales, descubrir volcanes como el Arenal, observar monos y perezosos en plena naturaleza o terminar el viaje junto al Pacífico o el Caribe. Sus parques nacionales, aguas termales y reservas naturales hacen que sea un destino especialmente completo para viajeros que buscan algo más que descansar junto al mar.

Zanzíbar: playas, especias y cultura suajili

Frente a la costa de Tanzania, Zanzíbar combina playas de arena blanca y aguas turquesas con una cultura marcada por siglos de influencias africanas, árabes e indias. Además de relajarte junto al océano Índico, puedes recorrer las callejuelas de Stone Town, visitar plantaciones de especias o descubrir pequeños pueblos costeros. Es una excelente opción si buscas unas vacaciones exóticas que mezclen playa, historia y cultura local.

Tailandia: templos, gastronomía e islas tropicales

Tailandia es uno de los destinos exóticos más completos de Asia. Bangkok ofrece templos, mercados y una intensa vida urbana, mientras que Chiang Mai permite descubrir el norte del país y sus paisajes de montaña. Para terminar junto al mar, destinos como Phuket, Krabi o Koh Samui ofrecen playas tropicales, islas, snorkel y excursiones en barco. Su gastronomía, su cultura y la variedad de experiencias hacen que sea fácil combinar diferentes tipos de viaje en unas mismas vacaciones.

¿Qué destino exótico elegir?

Bali es una elección muy completa si quieres alternar cultura, naturaleza y playa; Mauricio funciona especialmente bien para combinar relax y excursiones; Maldivas pone el foco en el mar, los arrecifes y las estancias en islas; y Seychelles destaca por su mezcla de playas y naturaleza salvaje.

No hay un único destino para todos los viajeros. Esa es precisamente la gracia de los viajes exóticos: elegir un rincón del mundo que se parezca lo menos posible a tu día a día y convertir el viaje en parte de la aventura.